Hoy he ido a la visita de los lunes de J. con su doctor. He
ido con muchos nervios, a la espera de saber qué vería o le diría el médico. El
fin de semana ha sido más o menos tranquilo. Aunque el bebé no para quieto. Yo
he estado todo el fin de semana en el hotel matando el tiempo con el ordenador
y en el whatsapp con amigos y familiares. (Por cierto, ¡Qué gran invento el skype!).
Hoy le han hecho la prueba de las correas. Donde se
monitorizan los latidos y las contracciones. Según el médico todo va bien. Hemos
conseguido retener el parto una semana. O sea, que ya está bien. Y el doctor dice
que si aún podemos retenerlo más, mejor. Pero que si viene al mundo, tampoco
pasa nada. Dice que el niño tiene los corticoides y que con eso él está
tranquilo. Por su parte, J. tiene la convicción de que el parto puede ser en
cualquier momento. Más antes que tarde. No se si es una sensación o un deseo.
Comprendo perfectamente que a ella estos 20 días se le hacen cuesta arriba.
Hoy he alquilado un coche. Con él me he empezado a mover
alrededor del hotel. Y es que andando no se puede ir a ningún sitio. No hay
aceras, ni semáforos para peatones. Sin coche no puedes hacer nada. Y al menos
así he ido a cenar una pizza al centro comercial. Mañana voy a ir a la agencia.
Ellas nos compraron por internet el cochecito que les encargamos y me han dicho
que ya lo tienen allí, por si lo quiero ir a buscar. Así por la mañana ya tengo
algo que hacer.
No hace falta que os diga la sensación de irrealidad que me
invade. Miquel me sirve de ancla con mi mundo, porque todo lo demás es
surrealista. De todas formas, venir hasta aquí creo que ha sido útil para tranquilizarnos
un poco todos y obtener información de primera mano.
Un pensamiento que me viene a la cabeza estos días, es que
no he tenido tiempo de acabar de “vivir” mi anterior vida, de la que me salí
corriendo cuando cogí el avión y que ya no volverá nunca más. Mi anterior vida
es la rutina en la que estábamos instalados. No ha habido tiempo de “un último
cine solos”, ni “una última cena” antes de que venga Aran, … Cuando regresemos
a Barcelona todo será distinto. Realmente como ha sucedido todo ha sido
vertiginoso.
Hoy felicitamos a Lauren, que acaba de ser papá de dos
niños. Podéis ver su blog en la columna de la derecha “Naciendo contigo”. Te
mandamos mucho ánimo Lauren, y esperamos que muy pronto les puedas abrazar.
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