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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Noche de elecciones


Hoy son las elecciones americanas. Creo que tenemos suerte de estar aquí y poder vivirlo de cerca. Más aún estando en Chicago. La ciudad natal de Obama. La calle de nuestro apartamento está cortada. En frente tenemos un hotel dónde están preparando algo, ya que está lleno de policía, perros, coches de cristales tintados y muchas televisiones. ¡Esperemos que gane Obama!

Ayer fuimos al pediatra. Aran está muy bien. Sin problemas. Ha ganado peso, ha crecido y está perfecto para viajar en avión.

Por la tarde quedamos con la donante de óvulos de Aran, L. Ella fue muy amable con nosotros. Todo el encuentro se sucedió de una forma muy natural. Nos pareció una chica muy inteligente y muy guapa. Trabaja en la universidad, habla muy bien y ha viajado mucho. ¡Incluso estuvo en Barcelona durante la nevada de hace dos años!
Nos sorprendió que ella no sabía nada sobre la evolución de su donación. La llamaron hace dos semanas y le preguntaron si quería saber más sobre su donación… Ella contestó que sí… ¡Y le dijeron que Aran ya había nacido! Ella misma reconoció que se quedó sin saber qué decir, perpleja. Así que llamó a su hermana (que vive en Japón) y se rieron un rato. A nosotros nos encantó conocerla, poder charlar con ella, que cogiera a Aran en brazos, poder hacerles fotos… En un futuro le podremos hablar de ella y de este encuentro. Aunque la donación es anónima (y no tenemos ningún dato suyo), le dijimos que a nosotros no nos importaba que desde la agencia le mandasen fotos de Aran y poder así seguirle la pista. Ella contestó que se lo pensaría. Y vi que le brillaban los ojos. Se emocionó. Y no me extraña, porque.. ¿quién puede sentir indiferencia mientras tiene a este bebé precioso en brazos? No creo que sea fácil para ella su posición. Pero si los implicados somos honestos, creo que todo es más fácil. Realmente, los lazos y las relaciones que se generan durante este proceso son muy bonitas y especiales. No creo que haya nada parecido en  ningún otro tipo de relación humana.

Foto de familia

Bueno, nos marchamos a cocinar. Hoy toca tortilla de patatas. Tenemos un supermercado debajo de casa muy bien surtido dónde encuentras de todo. O sea que habrá que ir a comprar pan y tomates. Mientras que en la televisión no paran de bombardear con los resultados electorales condado a condado. 

Gerard escribiendo esta entrada en el blog.
Aran en primer plano, claro.

martes, 25 de septiembre de 2012

Asesoramiento legal: abogados y contratos


Ayer J. volvió a ir al médico. De peso está fenomenal. Todo va bien, sobre lo previsto. Nos hemos quedado un poco sorprendidos al saber que durante este fin de semana perdió el tapón mucoso, cosa que indica que el cérvix se está preparando para el parto… ¡¡¡Pero todavía estamos en la semana 34!!! Mejor no pensar demasiado, el médico dice que todo está bien y con eso nos quedamos.

Durante el largo fin de semana (ayer en Barcelona era fiesta) nos hemos dedicado a montar los muebles de Aran. Hemos llenado cajones y percheros y ahora ya todo tiene un mejor aspecto. El color verde con el blanco queda genial. ¡Qué ganas ya de tenerlo en casa y achucharlo!

Hoy queremos hablaros de un tema muy aburrido… Abogados!!!
Una de las tareas más pesadas con la que hay que lidiar al principio del proceso es con el tema de los contratos y los abogados. Tuvimos que elaborar 4 contratos:
Dos que firmamos con la agencia: uno para la búsqueda de una donante de óvulos  y otro para la búsqueda de una gestante.
Otro contrato directamente con la donante de óvulos y otro con la gestante y su marido.
La agencia nos pasó un listado de abogados de Chicago especializados en derecho de familia. Escogimos a Nidhi Desai. Ella redactó y supervisó todos los contratos, a parte de actuar como asesora alertándonos de todos los riesgos y posibles problemas a los que podríamos tener que hacer frente en caso de que algo saliera mal. Así mismo, nos puso un poco al día de cómo está la ley, nuestros derechos en cuanto al bebé una vez nazca o incluso antes del nacimiento.

Cuando fuimos a EEUU nos reunimos con ella y estuvimos hablando y repasando los contratos. Una vez dado nuestro visto bueno, los mandaron a los abogados tanto de la donante de óvulos como al de J. Sus abogados hicieron los cambios que consideraron oportunos y entraron en una negociación con nuestra abogada. En este punto representa que cada abogado “lucha” por los derechos de su cliente. Nuestra impresión general es que se hace un poco de teatrillo. Pero en cualquier caso es verdad que el contrato es muy importante para plasmar qué se va a hacer en cada situación que pueda sobrevenir. El abogado también tiene por función tramitar todos los documentos del juicio de paternidad que tiene lugar una vez nacido el bebé (Illinois es un estado post-birth).

Los contratos son en inglés pero se comprenden muy bien. Con un nivel de First Certificate y un diccionario se pueden comprender sin problemas. En la reunión con Nidhi, la agencia nos facilitó un traductor. Pero realmente no le dimos ningún trabajo porque nos entendimos perfectamente en inglés. Si bien es cierto que de esa reunión salimos con la cabeza como un bombo. El contrato con la gestante es especialmente largo y pesado. En él dejas por escrito cosas como el número de embriones a transferir, aspectos relacionados con la confidencialidad, responsabilidades sobre los costes médicos,… En realidad es un contrato que te obliga a mucho y te otorga más bien pocos derechos. Después de firmarlo te sientes todavía un poco más abrumado.

En los últimos tiempos han proliferado despachos de abogados y asesores en subrogación en nuestro país. Desde España no creemos que puedan gestionar demasiado y todo pasa por contratar directamente a un abogado del estado en el que se encuentre la gestante. En Estados Unidos, de un estado a otro, las leyes en materia de subrogación y los derechos de homosexuales varían. Nidhi, por ejemplo, fue redactora de la ley de Illinois que regula la subrogación y experta en la materia, pero no lleva casos de otros estados. La supuesta función de “informar” la cubren cualquiera de las agencias de subrogación.

 

domingo, 9 de septiembre de 2012

El camino hacia el embarazo

Nuestra donante empezó a tomar la medicación para iniciar el ciclo. Esta parte del proceso dura aproximadamente tres semanas. Cada ciertos días L. iba a la clínica donde controlaban la maduración de los óvulos. Cada vez que la visitaban, desde la clínica nos mandaban un email con las novedades. Hacia el final del ciclo nos comunicaron que habían unos veinticinco folículos. El día de la extracción de óvulos recolectaron diecinueve, de los cuales fertilizaron sólamente once. Al tercer día de crecimiento en la probeta, ya solamente quedaban cinco vivos. Al quinto día seguían quedando cinco y transferimos solamente uno. Los otros cuatro, esperaron al sexto día para vitrificarlos. (¡Uau! ¡Seis días multiplicando células en una probeta! ¿Parece increíble, no?)

No os quepa la menor duda que cada correo que recibes de la clínica con el update es un estrés. Temes el momento en el que te puedan decir que no han podido extraer óvulos, o simplemente, que te digan que los embriones no han madurado. Da mucho miedo la posibilidad de volver a la casilla de salida. (Y por desgracia sucede a veces).

La decisión de transferir un solo embrión también fue muy meditada. No queríamos correr los riesgos propios de un embarazo múltiple. Las estadísticas no eran malas del todo. El Dr. Kaplan nos habló de un 50% de posibilidades de éxito. Así que lo intentamos… ¡Y funcionó! J. quedó embarazada. No os podéis imaginar la ilusión al leer el primer mail de la clínica diciendo que el resultado de la hormona beta era ¡positivo! Idealmente las betas se tienen que ir doblando cada dos o tres días. Y así fue, hasta la semana cinco en la que J. perdió el embrión.
Sabíamos que había un riesgo considerable de perder el embrión hasta la semana doce, pero no pensábamos que nos fuese a ocurrir. Así que el hachazo fue brutal.

Tres meses después de la primera transferencia lo volvimos a intentar. Esta vez transferimos dos embriones. ¡Y nos quedamos de los dos! (Miquel estaba entusiasmado, mientras que Gerard estaba contento pero un poco abrumado al pensar en un embarazo múltiple!). Al cabo de quice días supimos que había uno de los dos sacos que estaba vacío. ¡Pero el otro encontró la energía necesaria para salir adelante hasta hoy!

La montaña rusa de sensaciones es intensísima. Cada email es una sorpresa. Todo el tiempo piensas en lo mejor y en lo peor. Cuando un email se retrasa, piensas que algo va mal. Cuando llega antes de lo previsto, también… Y cuando estás feliz, ya estás demasiado exhausto emocionalmente como para celebrar nada.

El proceso puede convertirse en una pesadilla para personas poco maduras, pesimistas o parejas que no estén a prueba de bombas. Ya que el camino está lleno de tropiezos, piedras y recodos. Es inevitable. Es la propia naturaleza del proceso. Y seguramente es un sentimiento intrínseco a ser padre. En otras palabras: desde el momento cero empiezas a sufrir,  a sufrir como solo los padres pueden hacerlo.

El primer embrión que transferimos con cinco días de vida.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La clínica de fertilización in vitro, FIV

En nuestro primer viaje a Chicago, a parte de conocer a J. y su familia, nos reunimos con nuestra abogada y también visitamos la clínica de fertilidad con la que hicimos el proceso de in vitro, The Fertility Center of Illinois (FCI). Contactamos con ellos vía email y enseguida nos respondieron. Les pedimos un presupuesto antes de empezar a hacer nada. Cosa muy recomendable porque después, con el paso de los meses, estos presupuestos nos han sido útiles para verificar facturas que tenían importes incorrectos.

Su primer paso consistió en mandarnos un montón de cuestionarios referentes a nuestra salud. También nos pidieron los resultados de análisis de sangre, espermogramas y revisiones médicas, los resultados de las cuales les mandamos antes de viajar en septiembre de 2011. Estas pruebas entraban todas ellas por la seguridad social.

Ya en Chicago, en FCI nos reunimos con Caryl Markus. Ella fue nuestra interlocutora con la clínica desde el primer día. Se encarga de los temas relacionados con la subrogación. En la clínica, lo que hicimos principalmente fue la donación de esperma, un análisis de sangre, conocer al Dr. Kaplan (que nos explicó el funcionamiento del proceso de FIV), pasar una entrevista psicológica (el informe de la cual es un requisito para poder subrogar en Illinois) y firmar un montón de documentación. Nos plantearon algunas cuestiones en las que jamás habíamos pensado y que constaban en los contratos. Preguntas como: “Si el número de óvulos es impar, ¿quién de los dos va a fertilizar el sobrante?”. “¿Qué queréis hacer con los embriones no utilizados en caso de que no podamos contactaros dentro de x años? ¿Darlos en adopción, destruirlos o donarlos a la ciencia?” o preguntas previsibles cómo“¿Cuántos embriones queréis transferir?” y así con todo.

Fueron muy amables con nosotros. Las instalaciones son impresionantes. Nos agasajaron con regalos y con una atención inmejorable. Por lo que sabemos de J., el trato que ella ha recibido también ha sido excepcional.

Nos sorprendió la profesionalidad en el trato, que en algunos momentos parecía incluso intimidante. Las estadísticas de éxito de FCI  aparentemente son muy buenas. Pero realmente son muy difíciles de valorar por nosotros, que no nos movemos en este mundillo de la medicina. Nosotros escogimos FCI porque conocíamos a dos parejas que habían trabajado con ellos y les había ido bien a la primera. Así que nunca dudamos en contratarles. Además, FCI tiene sedes repartidas por Illinois y una de ellas queda muy cerca de J., así que todavía mejor. FCI también dispone de una base datos de donantes de óvulos, que ya han pasado un proceso previo de selección, cosa a tener en cuenta en caso de necesitar donante. Os dejamos este video de la clínica FCI.



El precio del proceso de FIV es muy parecido a lo que cuesta en España. Lo más caro con diferencia son los medicamentos. Nos sorprendió lo caros que llegan a ser. De todas formas no creo que sean más caros que en España, si bien es cierto que hasta ahora, casi todos entraban por la seguridad social. A FCI le hemos abonado alrededor de 20.000 dólares. Incluyendo revisiones médicas, dos procesos de FIV, la extracción de óvulos y vitrificación de los embriones y esperma. La factura de farmacia ronda los 10.000 dólares.

En el próximo post explicaremos como fue nuestro proceso de fecundación in vitro, porque también es una gran aventura!



sábado, 1 de septiembre de 2012

Escoger donante de óvulos

Escoger una donante de óvulos puede llegar a ser muy estresante.

Para nosotros, el primer choque fue escoger perfiles de chicas de un catálogo con datos personales y fotografías. Nos sentimos muy raros. ¡Hay tantas cosas a tener en cuenta! Al final, escogimos como si buscáramos pareja. Escoges a la chica que más te gusta. Teniendo en cuenta la edad (que fuera menor de 25 años), una donación anterior con éxito y la opinión de nuestro médico de FIV.
La verdad es que todos los perfiles son muy parecidos. Pero tienen diferencias. Hay chicas que ya han sido donantes anteriormente, hay que no. Unas tienen hijos, otras no… Y así con todos los matices… Historial médico, éxito en las anteriores donaciones, … Y el físico. 

Una vez escogimos donante, la agencia intermedió y le envió nuestro perfil completo. L. decidió donar para nosotros y todo se puso en marcha.

Hay tres tipos de donación: la anónima, la semi-abierta y la abierta. Cada una implica un nivel distinto de relación con la donante desde el primer minuto. Y también tiene implicaciones con la relación que tendrá en un futuro con nuestro hijo. Nuestra donante de óvulos es “anónima”.  No la conocemos personalmente. Tenemos muchos datos suyos y fotografías, pero ningún dato de contacto. Su ficha ha quedado archivada en la agencia. Cuando Aran cumpla 18 años tendrá derecho a acceder a estos datos y conocer su origen biológico si él lo decide así. Esto quedó reflejado tanto en el contrato que firmamos con la donante como en el de la agencia.

Ser donante de óvulos es muy duro. Además de la carga psicólogica que pueda acarrear el echo de ceder tu genética a una família desconocida, el proceso para extraer los ovocitos es largo y complejo. Y la parte final, puede ser dolorosa. Nosotros estamos muy agradecidos a L. por lo que ha hecho por nosotros y por su ayuda. ¡Todo un acto de generosidad! Realmente la compensación que ella recibe es muy poca. Lo caro es el proceso médico de extracción de los ovocitos, la medicación que debe tomar para estimular la producción de óvulos y la comisión de la agencia.